Feliz Domingo

Por Alejandro Cancelare

Ganó Cambiemos. Festejó por partida doble Ariel Sujarchuk, quien pudo mostrar el único distrito azul en medio de todo un mapa pintado de amarillo y cuya esposa será, a partir del 10 de diciembre, diputada nacional por el peronismo.

Se dice peronismo a ese espacio político dividido entre la idea de aferrarse a los votos que demostró aún tener Cristina Fernández de Kirchner o la perspectiva incierta de un futuro sin ella.

Debido al resultado, Escobar pasó a ser un campo de operaciones cruzadas. Por un lado, porque a pesar de su triunfo, Sujarchuk no puede aparecer como uno de los principales convocantes a la recomposición peronista. La escasa diferencia en su favor lo hace vulnerable para algunos de sus colegas, cuya diferencia con la oposición casi llega a los 20 puntos.

En el hervidero que pasó a ser Escobar, Cambiemos quedó sumergido en una crisis de representatividad por la nueva derrota de la familia Costa, quien jamás pudo alcanzar la zanahoria a pesar de haber corrido en las escuderías más importantes.

Leandro, el candidato elegido para la localidad mientras que su padre Eduardo conduce el interbloque de Cambiemos en el senado provincial, no puede romper con su propia barrera. Antes, Sandro Guzmán, hoy Sujarchuk.

Guzmán no se mostró pero su espíritu sobrevoló en la elección del domingo a través de varios amigos cercanos al presidente Mauricio Macri. Quien se hartó de las supuestas mezquindades de los Costa en el territorio fue el empresario Mariano Castagnaro, decidido a pelear por la intendencia local aunque el domingo prefirió estar fuera del territorio y acompañó a Alex Cambel en San Fernando.

María Eugenia Vidal consiguió un triunfo que tranquilizó al presidente Macri al relegar a Crisitna al segundo lugar aunque ella no lo haya visto así. “La gente votó a esta oposición”, sostuvo la ex presidente para luego aclarar lo que muchos suponían: que su fuerza, alejada del PJ, vino para quedarse.

Esa decisión pone en crisis cualquier posibilidad de rearmado sin crisis del peronismo de la que participarán solo los que ganaron. Sujarchuk estará en esa mesa. Pero aún no se sabe si como mediador o como parte de uno de los bandos.

Mientras tanto el gobierno volverá a revisar la relación con los intendentes y los convocará a un nuevo diálogo, pero desde un mejor lugar de negociación. Habrá que ver si ellos, tan amantes de los hechos, deciden ir por la gesta de la oposición ideológica o por la practicidad de encarar obras con fondos provinciales y nacionales.

Otro dato que debe ser tomado en cuenta en la región, además de la abrupta caída de las fortalezas políticas que mostraba Sergio Massa, derrotado incluso en su territorio, Tigre, es lo que sucedió en el vecino municipio de Pilar, lugar donde se produjo el mayor crecimiento porcentual de Cambiemos en toda la Provincia: 12 puntos con respecto a la elección de agosto pasado.

Allí, su intendente Nicolás Ducoté, empezó a cumplir con las expectativas que todos tenían centradas en él, empezando por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larrreta y la gobernadora Vidal.

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Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

Periodista, analista político, escritor en Sentido Común.

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